Hoy en día, los trabajadores sociales han de fomentar el rol de mediador para buscar alternativas a las nuevas necesidades que se están produciendo. Están obligados a optimizar tanto los recursos que se ofrecen desde cualquiera de las instituciones así como a potenciar los recursos personales y los relacionales propios de la persona. Para ello, tendrán que utilizar diferentes estrategias como la de reforzar las redes informales de apoyo del propio individuo; impulsar el trabajo en red con los distintos profesionales que trabajan dentro del sistema de protección social, además de seguir fomentando la participación ciudadana.